Evita el resfriado

Resfriado en verano

26/06/2018
Sobre el resfriado
sobre resfriado en verano

Aunque es la época en que es más frecuente, no solo nos resfriamos en invierno, sino que también lo hacemos en verano.

Sin embargo, en verano la tipología de los temidos virus causantes del resfriado común cambia.

Habitualmente el virus más común que produce el catarro es el rinovirus. Sin embargo, parece ser que el encargado de infectarnos durante las épocas más cálidas es el enterovirus. Hoy vamos a explicarte cómo afrontar un resfriado en verano.

Virus y verano

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no existen diferencias sustanciales entre los síntomas que se producen a consecuencia de un resfriado común, tanto si se produce en invierno como en verano. También es importante diferenciar los síntomas del resfriado común con los de la gripe.

Así, los síntomas son parecidos entre el resfriado de inverno, de primavera o de verano y el contagio se produce de forma similar. Los síntomas más destacados de un catarro (de verano) son:

  1. Tos.
  2. Estornudos.
  3. Picor o dolor de garganta.
  4. Dolor de cabeza.
  5. Congestión nasal.

Lo que sí cambia son las causas predisponentes para que la infección viral se produzca. Durante el invierno, el frío participa activamente en proporcionar al virus el ambiente propicio para que nos infecte. Durante el verano, debemos buscar otras causas, como por ejemplo el aire acondicionado, la sequedad ambiental que estos producen y, sobre todo, los cambios bruscos de temperatura, debemos tomar productos que ayuden a acortar el resfriado como Cortagrip.

Aire acondicionado y resfriados

Si uno de los factores que influyen en contraer el resfriado en verano son los cambios de temperatura, deberíamos adecuar los climatizadores para que el contraste no sea tan brusco ni extremo. La recomendación de la mayoría de los expertos es que consigamos que la temperatura ambiental se sitúe entre los 22 y los 24 grados centígrados. La temperatura ideal debería rondar los 25 grados, para ajustarse a un máximo de 12 grados de diferencia respecto a la temperatura exterior.

Los sistemas de aire acondicionado, además, pueden predisponer para otras patologías de la garganta, como faringitis o laringitis, así como a alteraciones de la voz, afonía, etc.

Prevención del resfriado durante el verano

Además de la influencia de los cambios de temperatura por el uso indiscriminado del aire acondicionado que la población utiliza a diario, también existen otros factores. Las características individuales de cada uno, como una patología respiratoria previa como el asma o la bronquitis crónica, pueden influir en incrementar la predisposición a padecer resfriados en esta época. También pueden llegar a influir otros factores, como el cansancio, el estrés o una alimentación deficitaria en vitaminas y minerales.

En esta época del año es fundamental que adoptemos algunas medidas para ayudarnos a evitar o reducir los síntomas que producen los resfriados estivales. Te recomendamos:

  1. Evitar los cambios de temperatura bruscos.

    No ingerir bebidas demasiado frías. Se aconseja no entrar en el agua de golpe, sino hacerlo de forma progresiva, sobre todo si se ha realizado alguna actividad intensa, ya que la diferencia de temperatura será aún mayor.

  2. Realizar un lavado de manos frecuente.

    Al toser o estornudar, nos acercamos las manos a la boca y pueden quedar gotitas de saliva con virus. Si nos lavamos las manos con frecuencia, evitaremos transmitir estos virus a nuestro entorno.

  3. Mantener una dieta con abundante ingesta de agua y de frutas y verduras, que son fuente de vitaminas y antioxidantes.

  4. Promover el uso de humidificadores cuando el ambiente es muy seco.

    Mantener una humedad por encima del 30 % es esencial para que tu cuerpo pueda descongestionarse de forma adecuada. Sin embargo, recuerda que el uso de humidificadores no te protege de la infección viral.

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