Evita el resfriado

¡Que el resfriado común no pare tu día a día!

30/03/2020
Sobre el resfriado
¡Que el resfriado común no pare tu día a día!

¿Sabías que una persona adulta media puede pasar entre 15 y 28 días al año resfriada? Según las estadísticas, el resfriado común nos visita entre 3 y 4 veces al año. Si tenemos en cuenta que la duración media de sus síntomas es de entre 7 y 5 días, puede ocurrir que tengamos que lidiar con ellos durante casi un mes al año. 

Si afrontar el día a día no es fácil de por sí, con un resfriado aún menos. Pero que no cunda el pánico, si te preguntas cómo curar un resfriado y qué consejos puedes seguir para lidiar con ese “antiguo conocido” que nadie ha invitado a tu rutina, aquí tienes la respuesta. 

Cómo superar un día en compañía de un catarro 

 07:00. El despertar.

El día acaba de empezar y con tu cuerpo se despiertan también los síntomas del resfriado común: congestión, goteo nasal, dolor de cabeza y garganta… El primer paso es enfrentar la eterna incertidumbre que decidirá el rumbo de tu día: “¿voy al trabajo o al médico?”. Un resfriado no tiene por qué frenar tu rutina laboral, pero antes de tomar una decisión debes valorar bien la gravedad de tus síntomas. La fiebre, la tos que arranca moco, la presión en el pecho o el dolor muscular son alertas claras de que te toca visitar el centro de salud. Además, debes tener en cuenta que ir enfermo al trabajo no suele ser una buena idea. Los virus que causan el catarro son contagiosos y el reposo es el mejor remedio para volver lo antes posible a una rutina saludable. 

09:00. La rutina, parte I.

Ya sea porque se acerca la fecha de entrega de “ese proyecto tan importante”, por el miedo a lo que pensará tu jefe o por orgullo propio, has decidido tomarte un analgésico y acabas de fichar la entrada a tu puesto de trabajo. El dolor y el cansancio asociado a los resfriados pueden afectar a tu productividad laboral. Es normal. Trata de no presionarte demasiado y sigue ciertas pautas para cuidarte a ti y a tus compañeros mientras trabajas: hidrátate, evita el contacto directo con otras personas, lávate las manos frecuentemente, no consumas bebidas y alimentos fríos, y di adiós a la pausa del cigarro. Un analgésico en la dosis recomendada, unos cuantos caramelos para la tos o un buen vaso de té caliente con miel pueden ayudarte a aliviar el dolor y hacer que el día pase un poco más rápido. 

14:00. La comida. 

No existe una receta mágica que cure los síntomas del resfriado pero puedes tratar de consumir alimentos para aliviarlos, o al menos, no empeorarlos. Hay una norma básica: evitar alimentos fríos y demasiado pesados. 

18:00. La vuelta a casa.

Después de ir enfermo al trabajo, seguramente tu día se haya hecho más intenso de lo normal y lo más probable es que tu cuerpo esté pidiendo un descanso a gritos. Pero si aún te quedan fuerzas, un paseo hasta casa o 20 minutos de ejercicio moderado pueden aumentar tu energía y estimular tu respiración al abrir tus conductos nasales. Eso sí, sin forzar tus músculos. Si te invade el cansancio o el dolor, lo mejor es que llegues a tu sofá cuanto antes. 

19:30. La hora del relax.

Llegar a casa y disfrutar de una ducha calentita es la mejor idea para relajarte. Tu cuerpo lo agradecerá. Pon el agua a una temperatura que oscile entre los 34 y los 38oC y podrás calmar los síntomas del resfriado. Te ayudará a aliviar posibles dolores musculares y a descongestionar tus vías respiratorias. 

21:00 La cena.

Vuelta a la cocina y vuelta al dilema de los alimentos. Para terminar el día, la mejor opción es optar por un caldo desgrasado de pollo y verduras, que favorece la hidratación y la eliminación de mucosidades. Además, su alta temperatura contribuye a reducir la inflamación de la garganta. 

22:00 El dulce final.

Un descanso adecuado es el mejor tratamiento para el resfriado. Está demostrado que dormir durante las horas adecuadas acelera la recuperación y la superación de sus síntomas. Tus últimas tareas del día serán preparar la habitación a una temperatura agradable, alejarte del móvil y envolverte en las sábanas para disfrutar de 7 u 8 horas de dulces sueños. Te ayudarán a recargar fuerzas y a plantarle cara al día siguiente. 

Si durante los días posteriores tus síntomas empeoran, no lo dudes y visita a tu médico de cabecera. Él sabrá diagnosticarte, podrá detectar la presencia de virus más graves como los de la gripe y te recomendará los tratamientos y cuidados más adecuados para tu situación. 

Cuando pase la tormenta y nuestro indeseado compañero haya abandonado nuestro cuerpo, también puedes reforzar las precauciones para evitar que vuelva. Un estilo de vida saludable es clave para prevenir una recaída. Además, si permaneces atento a los primeros síntomas, podrás atacarlos con productos específicamente creados para virus en la fase de incubación, que acortan la duración del resfriado e incluso pueden evitarlo. 

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