Evita el resfriado

¿Puedo hacer ejercicio cuando estoy resfriado?

30/03/2020
Sobre el resfriado
¿Puedo hacer ejercicio cuando estoy resfriado?

Aunque las personas que practican ejercicio físico con regularidad son en general menos proclives a sufrir un catarro, nadie está libre de contagiarse de los virus que lo provocan. De hecho, es probable que el resfriado común sea la causa más común por la que interrumpes tu rutina deportiva. 

Si dejas de hacer ejercicio físico durante los 5 o 7 días que suelen permanecer sus síntomas, es probable que pierdas muchos de tus avances. Pero el resfriado común afecta al rendimiento de nuestros músculos y multiplica el cansancio de nuestro cuerpo. Esto, sumado al dolor y a las dificultades de respiración que le acompañan, hace que cuando lo sufrimos nos quedemos sin ganas de hacer absolutamente nada. Aún así, el ejercicio físico puede tener efectos beneficiosos para nuestro cuerpo y ayudarnos a recuperarnos más rápidamente de un catarro

Ejercicio y resfriado, ¿sí o no? 

Todo es cuestión de síntomas. Valorar su gravedad es el primer paso para saber si podrás superar una rutina de ejercicio físico sin caer rendido en el intento. 

Consultar a tu médico es la vía más segura de comprobar que tu estado es adecuado para el deporte. Aún así, existe una fórmula con la que puedes averiguar si el ejercicio físico agravará o mejorará tus síntomas. Es la llamada “Regla del Cuello”: si tus síntomas se concentran por encima del cuello, eres bienvenido en el gimnasio; pero si notas molestias por debajo de esa zona que llegan a pecho y músculos, será mejor que dejes el ejercicio físico de lado por unos días. 

Síntomas con los que puedes hacer ejercicio físico  Síntomas con los que no debes hacer ejercicio físico 
Goteo nasal

Obstrucción nasal

Estornudos

Dolor de garganta

Fiebre

Problemas estomacales

Pulmones congestionados Dificultad para respirar Presión en el pecho Dolores musculares 

¿Qué tipo de ejercicios puedo realizar cuando estoy resfriado? 

Si has superado la “Regla del Cuello” y tus síntomas son lo suficientemente leves como para hacer deporte, debes tener en cuenta algunas recomendaciones para asegurarte de que hacer ejercicio resfriado es una ayuda y no un impedimento en tu recuperación: 

  • Calienta adecuadamente: tómate un tiempo para preparar tu cuerpo antes de hacer deporte. Podrás evaluar cómo te sientes, activar tus músculos poco a poco y empezar a descongestionar tus vías respiratorias. 
  • Reduce la intensidad: sácate de la cabeza la idea de rendir al mismo nivel que un día cualquiera. Correr resfriado tampoco suele ser una buena idea. Empieza con ejercicios de intensidad moderada, evita aquellos que requieran fuerza, y estate atento a las señales de tu cuerpo. 
  • Aléjate de las máquinas: el resfriado común suele acarrear cansancio y pérdida de concentración. Esto puede ser muy peligroso cuando utilizas alguna de las máquinas del gimnasio. 
  • Hidrátate a conciencia: un catarro puede quitarnos las ganas de comer y/o beber, por lo que somos más proclives a la deshidratación. Para evitarla, asegúrate de beber agua antes, durante y después del ejercicio. 
  • Cuida tu alimentación: aunque no tengas apetito, si vas a hacer deporte debes nutrir tu cuerpo con suficientes hidratos, minerales y vitaminas. Los caldos de pollo, carnes y pescados blancos, frutas o purés, son algunos de los alimentos por los que puedes optar. 
  • No pases frío: huye de las corrientes de aire y abrígate con prendas adecuadas que permitan la transpiración. Además, lleva siempre una prenda extra para mantener la temperatura de tu cuerpo cuando termines de hacer deporte. 

 

Ten en cuenta que los gimnasios, al ser espacios cerrados, favorecen la transmisión de los virus. Por eso una buena opción para no propagar el contagio ni frenar tu rutina de ejercicio es salir a caminar. Veinte minutos de paseo te ayudarán a activar tus músculos, ganar energía y abrir tus vías respiratorias. 

Si sigues nuestros consejos y te cuidas adecuadamente, ejercicio y resfriado pueden ser una combinación acertada. Lo más probable es que tus síntomas vayan disminuyendo poco a poco durante la semana. Gradúa la intensidad del ejercicio a medida que te encuentres mejor y pronto podrás volver a tu rutina de ejercicio de siempre. 

Para evitar otro parón en tu rutina deportiva durante el año, haz caso al refranero popular y sigue la máxima de de “más vale prevenir que curar”. Mantén las precauciones para evitar el contagio, y si aparecen los primeros síntomas, puedes echar mano de productos específicos que frenen a la causa del virus en su incubación y eviten que te afecte el resfriado. 

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